4 tipos de crowdfunding para financiar tu negocio

KPMG Impulsa

En España más del 60% de las empresas no llegan a los cinco años de vida siendo los problemas de financiación el motivo principal de esta baja tasa de supervivencia. Para poder enfrentarse a estos problemas, es imprescindible que cualquier emprendedor conozca todas las fuentes de financiación existentes.

Cada vez más, las empresas cuentan con fuentes diversificadas para poder cubrir sus necesidades de financiación. El abanico es cada vez más amplio y existen opciones que van desde la financiación pública (ya sea autonómica, estatal o europea), a la tradicional financiación privada bancaria (préstamos, líneas de crédito o instrumentos como el factoring o el confirming) hasta otras fuentes privadas no bancarias (como pueden ser los recursos propios, el de los amigos y familiares, las redes de business angels, o los fondos de capital riesgo).

En los últimos años, gracias a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, han aparecido las plataformas de crowdfunding como fuente de financiación complementaria a todas las ya existentes.

Pero, ¿qué es exactamente el crowdfunding o financiación colectiva? El crowdfunding consiste en que muchas personas aportan pequeñas cantidades de dinero para conseguir una suma relevante con la que poder financiar un proyecto o empresa. Dependiendo de la empresa o proyecto que el emprendedor tenga, así como del objetivo de su ronda de financiación, deberá enfocarse a un tipo u otro de crowdfunding dentro de los 4 tipos diferentes que podemos encontrar.

Cuatro tipos diferentes de crowdfunding


  • Crowdfunding de recompensa: es aquel en el que el mecenas recibe un producto o servicio como contraprestación a la aportación que realiza. Suele utilizarse en las fases iniciales del proyecto, y puede servir como herramienta para validar el producto (demuestra que hay usuarios dispuestos a pagar por lo que el emprendedor vende) y realizar las primeras ventas a estos mecenas. Se suele utilizar con proyectos de videojuegos, wearables, películas o productos de diseño entre otro.
  • Crowdfunding de donación: el donante realiza una aportación para financiar un proyecto. Esta aportación es completamente altruista y no recibe ningún beneficio económico de retorno. Suelen ser proyectos con gran impacto social y un trasfondo solidario. Tanto en el crowdfunding de recompensa como en el de donación, el donante o mecenas no busca un retorno económico a su aportación.
  • Equity Crowdfunding: el inversor aporta una cantidad de capital a una empresa a cambio de participaciones o acciones de la misma, pasando por tanto a ser socio de la compañía. Es un tipo de crowdfunding regulado por CNMV, y por tanto todas las plataformas que operan bajo este sistema deben estar debidamente registradas ante el regulador. El equity crowdfunding suele ser utilizado por proyectos con una base tecnológica o innovadora diferencial, y que se encuentran en fase de lanzamiento al mercado o de crecimiento, siendo un tipo de financiación complementario a las redes de business angels y fondos de capital riesgo. Un ejemplo de este tipo de plataforma es SociosInversores.com plataforma pionera en España, y que ha financiado más de 130 proyectos desde el año 2011.

  • Crowdlending: el inversor aporta una cantidad de capital a cambio de una rentabilidad por un préstamo que suele oscilar entre los 6 y los 36 meses. Las plataformas de crowdlending operan bajo dos modalidades de préstamo, pudiendo ser con un tipo de interés predeterminado (este interés se fijará en función del plazo y el riesgo asignado a la operación), o mediante subasta (determinando la oferta final los tipos de interés más bajos ofrecidos por los inversores). El crowdlending es utilizado normalmente por empresas con más de 2 años de antigüedad en mercado y con una facturación recurrente y estable. En los últimos años, como innovación a partir del crowdlending, ha surgido el crowdfactoring, donde los inversores aportan la financiación a cambio de la cesión de una factura que cobrarán en plazos de tiempo muy cortos (normalmente 60, 90 o 120 días). Un ejemplo de este tipo de plataformas es Emprestamo.com

Artículo escrito por Sergio Varcárcel de Segofinance.

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