Minimiza los riesgos en la gestión de tu Pyme con un seguro para directivos, gerentes y administradores

Miguel Arias Socio Responsable de KPMG Impulsa

Dependiendo de la actividad que desarrolles en tu negocio necesitarás distintos tipos de seguros, siendo algunos de ellos de carácter voluntario y otros, de carácter obligatorio. Sin entrar a hacer una valoración de todos ellos, sí vamos a detenernos en uno que merece cierto análisis, por si se te ha pasado por alto.

Teniendo en cuenta que la responsabilidad civil agrupa el sistema de compensaciones económicas reparadoras de los daños producidos a terceros como consecuencia de relaciones contractuales o extracontractuales, siguiendo lo establecido por nuestras normas civiles -en cuanto obligan, a quien cause daño a otro, ya sea por acción u omisión, interviniendo culpa o negligencia, a reparar el daño causado- los seguros de responsabilidad civil profesional tienen como fin, en líneas generales, proteger de los daños que el profesional, involuntariamente, haya podido causar por sus errores u omisiones, a sus clientes en el ejercicio de su profesión, así como los perjuicios que pudieran derivarse de ellos.

Pues bien, una vez dicho esto, como figura particular dentro de los seguros de responsabilidad civil, se encuentra el Seguro de Responsabilidad Civil de Administradores, Consejeros y Directivos - también conocido como Seguro D&O (por sus siglas en inglés: directors & officers)- entendido como aquel seguro, de carácter voluntario, cuyo tomador es la persona jurídica (la pyme, por ejemplo) que protege a los miembros de su órgano de administración y a las personas que ostentan cargos de dirección.

Es decir, el asegurado es cualquier persona física que bajo la denominación de Consejero, Administrador, Director General, Gerente o cualquiera otra equivalente, adopte decisiones a nombre de la empresa que le puedan suponer una responsabilidad personal (por ejemplo, un concurso culpable) , asumiendo la entidad aseguradora, a cambio de una prima, las consecuencias económicas de los hechos acaecidos y cubiertos por el contrato, reparando el daño causado a un tercero por el asegurado; y ello, hasta el límite y con las condiciones pactadas en la póliza de seguro.

Es importante saber que existen muchas normas que regulan los deberes y responsabilidades de los administradores y directivos, ya que los mismos pueden incurrir en responsabilidad penal, administrativa, tributaria, laboral… sin embargo, habrá que estar a lo que disponga cada póliza en particular, para determinar exactamente cuál es el alcance de su cobertura y qué daños quedan excluidos.

¿Cuál sería la cobertura de la póliza asegurada?

Es un tema capital, elegir una buena póliza con amplias coberturas, porque cada día las aseguradoras ofrecen más protección, y a precios más competitivos. A modo de ejemplo, es fácil encontrar una póliza de Seguro D&O que cubra:

  • Aquellas pérdidas económicas sufridas por la sociedad o terceros como consecuencia del incumplimiento de los deberes de diligencia (por ejemplo, por la presentación de documentos fuera de plazo), fidelidad (por realizar inversiones desacertadas), lealtad (por utilizar información privilegiada en beneficio propio o de personas próximas) y de secreto (por los perjuicios ocasionados al patrimonio o reputación de la sociedad al revelar un secreto o por una simple indiscreción) a que están sujetos sus administradores y directivos.
  • Gastos de muy variada índole: indemnizaciones a las que se debe hacer frente, gastos de aval concursal, de defensa por contaminación, por publicidad, etc.
  • Los gastos legales derivados de la defensa civil y penal, cuyo anticipo cabe pactar, pueden comprender todos aquellos que se originen con ocasión de la diligencia, investigación, peritaje, defensa, apelación y casación que resulten necesarios y razonables para la defensa del administrador o directivo. Además, muchas pólizas contienen extensiones de la cobertura para incluir las fianzas civiles y penales que se impongan con el objeto de garantizar, en los supuestos de delitos culposos, los importes pecuniarios a los que se condicione la libertad provisional.
  • En muchas ocasiones también se hace cargo el seguro D&O de la responsabilidad tributaria; y, en general, de las multas y sanciones administrativas, hasta cierto límite.
  • Incluso reclamaciones por prácticas indebidas de empleo: mobbing, acoso sexual, discriminación por sexo, religión o por otros motivos, invasión de la privacidad, y otras causas laborales.

¿Qué quedaría excluido?

Dependiendo de las necesidades del tomador del seguro y de los acuerdos que haya alcanzado con el asegurador, existen una serie de exclusiones comunes que se repiten prácticamente en todas las pólizas y que, en general, son:

  • Mala fe o dolo del asegurado.
  • Reclamaciones relativas a daños materiales, corporales o morales y los perjuicios económicos de ellos derivados, puesto que no suponen perjuicios económicos puros, que son los normalmente cubiertos con los seguros de responsabilidad civil profesional.
  • La responsabilidad ocasionada por productos defectuosos, riesgos nucleares, guerra, etc., y en general una serie de supuestos de responsabilidad que, o bien han de ser asumidos por otro seguro o generan daños que no pueden ser imputados a los administradores.
  • Beneficios o retribuciones de administradores.

Conclusiones

Han pasado más de 25 años desde que se contrató en España la primera póliza del Seguro D&O. Aunque inicialmente pensada para cubrir a los ejecutivos de las grandes empresas industriales, sobre todo si tenían actividades internacionales, actualmente está al alcance de cualquier compañía, con independencia de su tamaño. Ello unido a que en los últimos años las reclamaciones contra directivos han crecido en un 60%; especialmente por parte de accionistas y empleados en pymes del sector de la construcción, industrial, energético e inmobiliario.

Sin embargo, es una realidad que mientras que la mayor parte de las pymes españolas tiene un Seguro de Responsabilidad Civil, sólo una minoría cuenta con un Seguro de Responsabilidad de Administradores y Directivos (D&O).

Después de todo lo comentado, está en tu mano valorar si tu pyme necesita contratar un seguro de este tipo, siempre teniendo en cuenta la actividad que desarrolles en tu negocio y los riesgos que personalmente asumen los administradores y directivos en dicha actividad.     

Para más información, puede contactar con su gestor de KPMG Impulsa.

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