13/02/2017 0 MINUTOS

Impuestos que las pymes no pueden aplazar o fraccionar en 2017

Si una pyme atraviesa dificultades para hacer frente al pago de sus impuestos puede solicitar su aplazamiento o fraccionamiento.

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Para aplazar o fraccionar un pago se debe presentar a la Administración Tributaria la solicitud correspondiente acompañada de una propuesta de pago y del ofrecimiento de garantía en caso de que el importe de la deuda a fraccionar o aplazar sea superior a 30.000 euros. Para deudas inferiores a 30.000 euros no será necesario ofrecer garantía.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta como novedad importante que desde el 1 de enero de 2017 determinadas deudas tributarias tienen el carácter de inaplazable.

Con ello se dificultan las posibilidades de muchas pymes para pactar un pago fraccionado o aplazado de sus impuestos.

Nos referimos, entre otras, a las retenciones e ingresos a cuenta practicados así como tributos que deban ser legalmente repercutidos, como es el caso del IVA, salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.

Por tanto, a partir de 1 de enero de 2017 no se puede aplazar la deuda derivadas de los modelos 111, 115 o 123 correspondientes a retenciones sobre rentas del trabajo, alquileres, intereses, dividendos, etc.

En relación con el IVA, conforme a una Instrucción publicada, la AEAT va a actuar del siguiente modo: 

a. En caso de deudas iguales o inferiores a 30.000 €, se va a poder solicitar el aplazamiento, sin necesidad de que se justifique que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.

b. En caso de deudas superiores a 30.000 €, se va a poder solicitar el aplazamiento si se justifica que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.

Para acreditar tal extremo, la propia Instrucción establece que la documentación a aportar será:

a. Relación de las facturas emitidas que no han sido cobradas con identificación de clientes, cuantías y fecha de vencimiento de las mismas.

b. Justificación documental que acredite que las mismas no han sido efectivamente satisfechas. 

c. Relación de facturas recibidas, con identificación de proveedores y cuantías, acreditándose si las mismas han sido satisfechas y, en su caso, acreditación de los medios de pago utilizados. 

d. Copia de cuantos requerimientos o actuaciones se hayan realizado frente al acreedor reclamando el pago de las facturas impagadas. 


 ¿Qué otros tributos no se pueden aplazar? 


Asimismo desde el 1 de enero de 2017 se prohíbe fraccionar el pago de deudas resultantes de la ejecución de resoluciones dictadas en un recurso o reclamación económica, esto es, los casos donde los recursos se han perdido así como los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades. 




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