13/02/2017 5 MINUTOS

Devolución de cláusulas suelo: ¿en qué consiste?

Los medios de comunicación se han ocupado, en primera plana, de la aprobación, en el pasado mes de enero, de las medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo. Tales medidas son el resultado de negociaciones entre el Gobierno y otros grupos políticos parlamentarios, abocados a tomar una decisión al respecto tras los pronunciamientos judiciales, tanto del (i) Tribunal Supremo que, ya en 2013, invalidó dichas cláusulas y obligó a la banca a pagar, aunque sólo lo indebidamente cobrado de más a partir del 9 de mayo de 2013; como del (ii) Tribunal de Justicia de la Unión Europea que el pasado diciembre ha declarado la devolución del 100% de lo cobrado de más, con una retroactividad total.

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Pues bien, en este artículo, resumimos de una manera clara y sencilla los puntos más importantes de estas medidas.

¿Qué son las “cláusulas suelo”?

Contratos de préstamo o crédito garantizados con hipoteca inmobiliaria, que contengan una cláusula suelo, o lo que es lo mismo: cualquier estipulación que haya limitado a la baja la variabilidad del tipo de interés. En definitiva, que haya impedido que el deudor se haya beneficiado de la bajada de tipos a partir de un determinado umbral (el “suelo”).

 ¿Qué ofrecen? 

La norma* que regula estas medidas configura un nuevo procedimiento sencillo, económico, rápido y ordenado, de carácter voluntario para los consumidores, que facilitará la posibilidad de llegar a acuerdos extrajudiciales con los bancos y cajas con las que tienen, o han tenido, suscrito un contrato de préstamo o crédito con garantía hipotecaria, para solucionar las controversias y reclamaciones en materia de cláusulas suelo, por cantidades indebidamente satisfechas.

Es decir, los consumidores además de poder acudir a los tribunales para solucionar sus problemas –o, al menos, intentarlo- pueden recurrir a esta nueva vía extrajudicial.

¿A quiénes va dirigido este nuevo procedimiento?


El deudor debe ser un consumidor, persona física, que actúe con un propósito ajeno a su actividad comercial, empresarial, oficio o profesión. Por lo tanto, quedan excluidas las sociedades y demás personas jurídicas.

Visto esto, todo apunta a que pymes y autónomos pueden quedar fuera de la aplicación de este procedimiento dependiendo de si son considerados, o no, como consumidores.

Para cierto sector jurídico, la clave para saber si el banco debe devolver el dinero a un profesional es que el tribunal en cuestión establezca si, efectivamente, se está ante un consumidor o si, por el contrario, el préstamo se realizaba de forma profesional pero, ¿cuál es el factor determinante? Parece que la “habitualidad”. De este modo, si se realizan estas actividades y operaciones con regularidad, en un periodo corto de tiempo, podría considerarse que se realiza una actividad empresarial o profesional, y por tanto, no pudiendo acudir a la vía extrajudicial que estamos comentando. 

¿En qué consiste el nuevo procedimiento? 


 A) Todas las entidades de crédito quedan obligadas a establecer un sistema de reclamación extrajudicial.

B) Por otro lado, el consumidor tiene que presentar la correspondiente reclamación y tras ello, el banco debe actuar bajo una de estas dos fórmulas:

- Si considera que la reclamación y su devolución no son procedentes, lo comunicará exponiendo sus razones, dando por terminado el procedimiento extrajudicial, en cuyo caso, los consumidores insatisfechos podrán acudir a los tribunales.

-Si da paso a la reclamación, la entidad bancaria calculará la cantidad a devolver por intereses indebidamente percibidos y remitirá al reclamante una comunicación desglosando dicho cálculo con el detalle de las cantidades que le corresponderían en concepto de intereses indemnizatorios.

El consumidor deberá manifestar si está de acuerdo, o no, con el cálculo y correspondiente abono; y si es así, la devolución deberá ser entregada en efectivo, salvo que el propio consumidor consienta su sustitución por otras medidas compensatorias distintas (por ejemplo, minoración de la deuda pendiente).


¿Cuánto puede durar? 

Este nuevo procedimiento puede tener una duración máxima de tres (3) meses, a contar desde la presentación de la reclamación, para que el consumidor y la entidad lleguen a un acuerdo y se ponga a disposición del primero la cantidad a devolver. 




*Real Decreto-ley 1/2017 de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo

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